¿Es posible pasar las Navidades sin antiácidos?

 

Se acerca la Navidad y con ella, los días festivos, las reuniones familiares y las comidas o cenas fuera de casa. Y es posible que ya estés pensando en buscar un momento para pasar por tu farmacia y comprar antiácidos, el medicamento  “imprescindible” que te va a salvar de un mal rato estas fiestas.

Un mal rato al que identificamos como acidez, ardor, sensación de quemazón, dolor epigástrico, y que puede o no venir acompañado hinchazón y flatulencia. 

¿Y quién de nosotros no ha sufrido alguna vez este tipo de molestias?Los síntomas descritos se corresponden con la acidez gástrica o pirosis, y frecuentemente tendemos a solucionarlos con la toma de algún antiácido tipo bicarbonato, Almax, Rennie, omeprazol, etc.

Sin embargo, ninguno de ellos está exento de contraindicaciones por interaccionar directamente con otros medicamentos. Así que, antes de tomar un antiácido al tun-tun, siempre es recomendable pedir consejo a tu farmacéutico de confianza.

Aunque si quieres que te diga la verdad, los antiácidos no son imprescindibles, a no ser que te hayan diagnosticado dispepsia funcional, úlcera péptica u otra enfermedad gastro-esofágica que necesite antiácidos para su tratamiento.

Si no es así, puedes pasar sin ellos. ¿Quieres que te cuente cómo evitar esos desagradables síntomas de la acidez gástrica? Entonces, sigue leyendo…

 

ALIMENTOS Y TÉCNICAS DE COCCIÓN RECOMENDABLES

No es que haya una dieta especial para tratar la acidez gástrica. Pero existen una serie de alimentos técnicas de cocina que es mejor no utilizar para evitar que aparezcan o que empeoren los síntomas de acidez gástrica. Te lo cuento a continuación.

  • Los métodos de cocción más indicados para evitar la acidez estomacal son el hervido, la cocina al vapor, al horno a baja temperatura en papillote. En general, los alimentos cocinados son mejor tolerados que los crudos.
  • Los alimentos ricos en fibra como las legumbres y algunas verduras, están desaconsejadas en caso de acidez. Y ello es porque la fibra puede producir un rozamiento mecánico en las paredes digestivas (irritación) y enlentecer el vaciado gástrico (es decir, digestiones más lentas y pesadas).
  • En relación a los lácteos, la leche animal (de vaca, oveja o cabra) no es muy recomendable por su acidez natural, ya que puede aumentar la secreción de ácido clorhídrico tras dos o tres horas tras su ingesta. En cambio, es más aconsejable consumir bebidas vegetales de arroz, de soja, de avena, etc. Algunos lácteos fermentados también pueden mejorar la sintomatología, como el yogur desnatado y el queso desnatado o bajo en grasas. Los yogures enteros, azucarados, otros productos lácteos con frutas o cereales, y los quesos curados, por su contenido en grasa, podrían enlentecer la digestión y favorecer los síntomas de acidez.
  • Es más aconsejable utilizar cereales integrales(a pesar de su alto contenido en fibra) en lugar de los muy refinados, así como también los cereales sin gluten (arroz, maíz, mijo, etc.) porque tienden a inflamar menos la mucosa gastrointestinal. El pan tostado, las tortas de arroz y maíz, el arroz, las patatas y el boniato son también muy bien tolerados por las personas que padecen acidez.
  • Las legumbres–ya lo hemos dicho antes– son ricas en fibra y podrían favorecer la flatulencia y la sensación de plenitud. Sin embargo, puede evitarse este efecto consumiéndose trituradas o en puré (por ejemplo, patés vegetales, humus, etc.).
  • En general, las frutas y verduras cocidas son mejor toleradas que las crudas. De entre las frutas, escogeremos entre pera o manzana hervidas o asadas al horno. Con las verduras, lo más indicado es asarlas al horno, saltearlas, cocerlas al vapor o cocinarlas en papillote. Una vez la sintomatología mejore, pueden volverse a introducir las demás frutas y verduras.
  • En cuanto al consumo de carne, pescado y huevos, se prefiere el consumo de pescado y huevos al de la carne. Es más aconsejable el consumo de pescado blanco(bacalao, merluza, pescadilla, lenguado, rape, dorada, etc.) por su menor contenido graso. El pescado azul es mucho más graso y, por tanto, puede producir más acidez.
  • De las carnes, las más recomendables son el pollo, el pavo y el conejo. Los caldos de carne aumentan la secreción de ácido y, por tanto, se evitarán en lo posible. En cambio, los caldos vegetales (sin apio, cebollla, tomate o pimiento) son mejor tolerados.
  • En cuanto a los huevos, la mejor manera de tomarlos es en tortilla revueltos y  En este caso, conviene recordar que no debemos hervir los huevos durante más de 8 minutos, porque a partir de ese momento se forma un anillo “verde” (sulfuro de hierro) alrededor de la yema como resultado de la sobre-cocción que hace que sean más indigestos.
  • Para cocinar y aliñar, lo más recomendable es utilizar aceite de oliva de baja graduación(0,4º); graduaciones más altas son más ácidas y podrían causar molestias.
  • El agua es la bebida de elección, sin hielo ni refrigerada, incluso en verano. También puede mejorar la sintomatología el no beber demasiada agua durante las comidas (para evitar la formación de gases), y beber más entre horas, atendiendo siempre a la sensación de sed que se tenga.
  • Evitar las bebidas alcohólicas (incluido la cerveza y el vino), el café, el té, la cola, las bebidas azucaradas, las bebidas gaseosas, la menta, los zumos (aunque sean naturales) y batidos con frutas ácidas.
  • También pueden tomarse infusiones digestivas (manzanilla, pero no menta porque aumenta la secreción ácida). Las infusiones carminativas (anís estrellado, hinojo, etc.) deben tomarse con precaución y no de forma habitual porque pueden inducir la formación de gases como efecto rebote. Otra de las bebidas bien toleradas son los caldos vegetales (como he mencionado más arriba), el zumo de zanahoria, de uva y de manzana, y las bebidas vegetales (releer en lácteos).

PAUTAS HIGIÉNICO-DIETÉTICAS

Además de tener precaución con los alimentos que consumimos y cómo los cocinamos, existen una serie de precauciones higiénico-dietéticas que alivian los síntomas de acidez y previenen su aparición.

  • Es importante reducir el sobrepeso y la obesidad, ya que la grasa abdominal acumulada puede presionar la boca del estómago cuando nos sentamos a comer y acentuar así los síntomas.
  • Resulta casi imprescindible evitar el tabaco, el alcohol, las bebidas con gas, el café, la malta, el té, las especias picantes y cualquier otra sustancia o alimento irritante.
  • Comer despacio y relajadamente mejora mucho los síntomas. Deberíamos dedicar a las comidas entre 20 y 45 min por lo menos.
  • También es beneficioso masticar suficientemente los alimentos, con la boca cerrada, para evitar la entrada de aire y la formación de gases. Ello incluye, no hablar con la boca llena, algo que hacemos muy a menudo de forma casi inconsciente.
  • Muy importante es evitar las comidas copiosas. Procurar comer menos cantidad de alimentos en cada comida y aumentar la frecuencia de las mismas puede ser una buena opción para las personas que padecen con frecuencia ardor.
  • Resulta interesante detectar y evitar los alimentos que puedan inducir estos síntomas. En general, suelen ser comidas con un alto contenido en grasas, (platos pre-cocinados, fritos y rebozados), platos muy condimentados, los picantes, los quesos muy curados, embutidos, chocolates, pasteles y productos de bollería y repostería.
  • Si los síntomas ocurren por la noche, es recomendable elevar la cabecera de la cama unos 20cm y evitar acostarse inmediatamente después de comer. Lo mismo, si se va a dormir una siesta. Recordad también, que recostarse sobre el lado izquierdo facilita el vaciado gástrico.
  • Existe gran cantidad de evidencia científica que indica una alta correlación entre el nivel de estrés y la sintomatología de acidez gástrica. Por eso, no nos queda otra opción que aplicar técnicas de control del estrés.
  • Realizar ejercicio físico extremo aumenta la acidez por incremento del estrés oxidativo. Tampoco es conveniente realizar ejercicio justo después de comer.
  • Por último, deben evitarse las prendas de ropas ajustadas y los cinturones apretados.

 

Así que ya sabes… Sí es posible pasar una Navidad son antiácidos! Tan sólo debes prestar un poquito de atención a lo que comes, a cuánto comes y a cómo lo comes.